sábado, enero 19, 2008

Otro proyecto


Un pequeño proyecto.
Por su superficie, su presupuesto, por las posibilidades que ofrece esa casita de pasillo y patio, pequeño por los recursos disponibles, de los que el más importante quizá es el entusiasmo de Javi, el maestro de obras. Un proyecto de amor.
Empezamos a refaccionar la ruina que compró Lilia para vivir. Un techo a punto de derrumbe, unas cañerías que sólo servían para ser vendidas y pagar el asado de obra (es el impuesto de todas las obras), humedades pertinaces, pares de las moscas de Machado, oscuridad.
Ya tuvimos que ir a la 18° para parar el lío que podía traer la denuncia de la vecina por los ruidos, donde la exhuberancia de Lilia allanó todo y dejó en estado beatífico a toda la taquería.
Ahí estamos,contentos como chicos, peleando con nuestras propias limitaciones, mientras, Lilia traduce, traduce artículos, traduce libros, de sociología, del BID, de economía, para niños, para adultos, traduce y traduce para juntar dinero.
Sabe la verdad más sencilla: que la arquitectura es ante todo, domesticar el sol y el aire.

5 comentarios:

Carlos dijo...

Y quien mejor domadora que tu.

Un beso y feliz finalización de proyecto. Ya me contarás.

Paula dijo...

Carlos:
Domar...,me gusta más la palabra domesticar. Sobre todo en estos proyectos Low Cost (suena más elegante dicho así,je). Uno apenas puede amigarse, engatuzar un poco al aire con los colores justos, atraer, retorcer apenas, hacerlo vibrar con algun cambio de textura,reflejar...
Pero que te voy a contar, no tengas duda. Me gustan tanto estos tabajos, que sólo con un garrote podrías hacer que deje de aburrir. Besos

Carlos dijo...

Y, Pau, cómo marcha eso.

Queremos fotos.

Un besote.

Carlos dijo...

Arquitecta, avanza o no avanza su proyecto?? :)

Un beso.

Marcelo dijo...

Muy interesante relato. Y yo que sé algo más de comportamientos policiales que de techos a punto de caer, me imagino lo bien que les habrá caído la dueña de casa...
Un saludo!