lunes, octubre 29, 2007



Camino


Poniendome los pies, bajo los tobillos aún doloridos, lentamente a remontar la pesadez del aire subiendo la colina.

En la subida, gente, cosas, y mi cabeza gacha que empuja. Ajena a todo lo que no sea la pendiente. Y a la furia de los llamados que me alejan del camino y no entrever en el mapa dónde voy.

Seguir como un llamado de mi animal agazapado, huyendo de la glaciación rumbo a fundar el mundo, sin conciencia.

Y florece mi camino, y llueve y truena y pasan las cosas y yo no estoy, y estoy en el camino, muda, mirando sólo lo justo sin distraerme de este ir sin destino, de esta oscura conciencia de no haber esperas esperándome, sin el alivio de la luna cada noche.

6 comentarios:

Carlos dijo...

A veces puede parecer que la pendiente es demasiado empinada, que la luna nos niega su arrebato, que el camino parece no querer terminarse nunca; lo importante es seguir caminando.

Un beso, Pau.

Paula dijo...

Gracias por andar por acá Carlos, así siempre el camino mejora!Beso

Anónimo dijo...

Un camino que hacemos todos, aunque algunos lleguemos tarde.
No estás sola.
Besos.

Carlos dijo...

Mi querida Pau, esperando que leas más tus post que los míos y esperando que leas esto, me disculpo contigo porque en la respuesta de mis coentarios se me fue un Lau, por un Pau.

Pasa que hay una chica lamada Laura que a veces pasa por casa.

Vuelvo a disculparme. Espero que tu y la arquitectura sigan adelante, (comparten ambas la belleza de las formas)

Te dejo un beso grande.

Carlos dijo...

En este "camino" que sigue y sigue, dejo mil besos de felicidad extrema.

Repito: bellísima foto.

Paula dijo...

Ves que el exagerado sos vos, Carlos?
Gracias por los deseos, son recíprocos. Un beso