Números
Uno,
en el fondo
detrás de la garganta,
puño oscuro profundo pedernal
piedra apretada
oscuro carbón opaco terciopelo
que sólo es diamante cuando lo iluminan tus golpes de minero.
--.--
Dos es el agua plana y calma
donde nos separamos y volvemos a juntarnos,
brillante azogue que busca emparejar el mundo
y sus alturas en tranquilo espejo.
3 comentarios:
Ya sabía yo que este grumete había acertado con su capitán.
Paula868, solo quedan 866.
Cualquier minero excava el mineral, pero no en todas las minas encuentra diamantes.Há de haberlo en la galería.
Y el sgua será siempre mi destino, tal y como la reflejas en ese espejo.
qué buen poema, paula!
saludos
m
Gracias por el comentario MARTIN H. y por andar por acá. Un beso
GRUMETE: gracias por ese exceso. Un beso más
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